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Monasterio Sant Miquel de Llíria

EL MONASTERIO DE SANT MIQUEL DE LLÍRIA

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Monasterio Sant Miquel de Llíria - Llíria Org

EXTRACTO DEL ARTÍCULO "RESUMEN HISTÓRICO DE SAN MIGUEL DE LLIRIA"

AUTOR: Amadeo Civera Marquino.


REAL MONASTERIO DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN LLÍRIA.

Al Sur de la ciudad y en un “tossal” de 271 metros sobre el nivel del mar, estratégicamente bien situado y que domina con maravillosas vistas desde los montes de Sagunto a los de Denia, una extensa zona de la llanura valenciana, su huerta y el mar al fondo. En él se alzan el conjunto de edificios que de forma irregular y sobre los cuales destaca la iglesia, constituyen el actual santuario de San Miguel de Lliria.

Ubicado sobre el solar de la antigua EDETA se halla el secular santuario lliriano, creado en el otoño de la Baja Edad Media, primeramente eremitorio, luego beaterio y en la actualidad monasterio, que se ha convertido a través de los siglos, en meta de devoción de las peregrinaciones de innumerables devotos de dentro y fuera del antiguo Reino de Valencia.

Varios han sido los factores que desde hace siglos han contribuido a la fama de este gran centro religioso popular:

  •  La fundación real del eremitorio por Jaime II de Aragón, el “Justo”, nieto del gran Jaime, el “Conquistador”, en el siglo XIV (27 de abril de 1.326). Para residencia de ermitañas o beatas dedicadas a la oración.
  • La inspirada imagen de San Miguel Arcángel, Príncipe y Capitán de las milicias celestiales, y la fiesta que ya desde el principio se le celebra. La religiosidad del pueblo  valenciano venera ya al Santo desde los comienzos de la reconquista.
  • El rey Martín, el “Humano” protegió y reformó este beaterio. En el año 1.406 otorga los estatutos “Ordenanzas para el régimen interior del beaterio”.
  • Y la concesión e institución de la feria, renombrada en todo el reino valenciano, para el incremento de la villa de Lliria, Real privilegio concedido por Juan II y expedido en la ciudad de Valencia el día 1 de Julio de 1.446.

 

Durante siglos “les beates o dones de Sant Miquel del castell de Lliria” gozaron de reales privilegios y protección real, al igual que de decretos pontificios, prerrogativas cardenalicias, provisiones episcopales, etc.

En tiempos de los franceses, carlistas e isabelinos fue utilizado el edificio como fortaleza.

En 1.885 su Santidad el Papa León XIII concedió el Patronazgo Canónico de San Miguel Arcángel a nuestra Ciudad.

Tras la desamortización de Mendizábal las beatas se convirtieron en religiosas diocesanas bajo la regla de la Visitación, de Nuestra Señora y de San Miguel, con posterioridad se fusionaron con las HH. Franciscanas Terciarias y en la actualidad una nueva orden atiende el monasterio son las Religiosas de la Cruz y del Sagrado Corazón, orden religiosa que procede de centroamérica.

 

Los orígenes del Monasterio de Sant Miquel de Llíria

La construcción inicial data del siglo XIV, conservándose restos de arcos apuntados góticos.

El templo actual se levanta en el siglo XVIII, es obra academicista con gran riqueza de pinturas y adornos, yeserías rococó y pinturas dieciochescas de ángeles músicos en los lunetos de las ventanas. Edificio con posteriores reformas en los años 1.756 y 1.774. Consta de nave central profusamente decorada, dividida en cuatro tramos, coro alto a los pies y capillas laterales comunicadas entre sí. En el presbiterio ancho espacio cuadrangular coronado por una cúpula sobresale el templete ecléctico adosado a la pared realizado por Francisco Monsoriu que sustituyó un interesante baldaquino de diseño tardobarroco en el que preside la imagen del titular. La actual talla, dorada y policromada, realizada por el imaginero José Mª. Ponsoda Bravo en el año 1.940 es réplica de la original gótica, obra anónima del siglo XV, destruida en 1.936. En las pechinas de la cúpula del presbiterio se pueden contemplar cuatro pinturas murales que representan a los dos Juanes, Bautista y Evangelista, además de las figuras de los dos apóstoles -pilares de la iglesia- Pedro y Pablo, que fueron ejecutadas por José Vergara en el siglo XVIII.

En la parte posterior del presbiterio está el precioso camarín, obra del arquitecto valenciano Vicente Marzo entre 1.794 y 1.807, que es una buena muestra de la arquitectura académica, forma un cuadro octógono decorado con ocho columnas de orden dórico con sus correspondientes molduras, cornisa y bóveda rebajada en estuco blanco y dorado. Destaca tanto por su bella traza arquitectónica, como por sus excelentes y magníficas composiciones pictóricas, lienzos al óleo admirables por su composición y colorido que con un completo repertorio iconográfico relativo a la leyenda de San Miguel tomadas del Antiguo y Nuevo Testamento se nos muestre como un bloque unitario y cerrado en su interpretación y dedicación, el pasaje bíblico de la “Mula de Balaam”, el “Aviso angélico a san José de la partida a Egipto”, la “Oración en el huerto”, en la bóveda se desarrollan el “Triunfo de Miguel sobre los ángeles réprobos capitaneados por Lucifer”, la “Liberación de San Pedro por el ángel”, la “Aparición de san Miguel arcángel al obispo de Manfredonia” y “San Miguel presentando un alma a la Santísima Trinidad”, conjunto datable de finales del siglo XVIII comienzos del XIX, ejecutadas por el artista segorbino Manuel Camarón y Melía.

El programa iconográfico del camarín se cierra simbólicamente mediante la representación de cuatro emblemas o atributos referidos al titular, estos trofeos son: la espada y lanza crucífera, el símbolo trinitario enmarcado por las iniciales Q.S.D., la rodela y un cetro unido a un lazo y a una rama de laurel.

Entre las interesantes obras de arte que se conservan, merecen especial atención una pintura sobre tabla que representa a Santa Ana, la Virgen María con el Niño y Santa María Magdalena obra de Vicent Macip, datable del siglo XV, Nuestra Señora de Portacoeli que recuerda el lienzo bocaporte de la cartuja hoy en el museo de Bellas Artes de Valencia de la escuela de Francisco Ribalta del siglo XVII, una talla del Cristo del Perdón que data del siglo XVI y una de San Miguel Arcángel del siglo XIX.

Posee además un interesante archivo con un amplio repertorio de pergaminos de los siglos XV y XVI.

 

La Feria y Fiestas de Sant Miquel de Llíria

El Real Monasterio de San Miguel de Lliria es uno de los centros más importantes de espiritualidad y de religiosidad popular, en donde durante el mes de Septiembre y concretamente el día 29, Fiesta de la Dedicación, son millares los romeros y peregrinos que acuden a la cita anual y suben a la “Muntanya de Sant Miquel a vore a l´Angel” como se le nombra de forma devota, para postrarse a los pies del popular y venerado Arcángel con las ofrendas de reconocimiento y gratitud por los favores conseguidos, reflejo de las devociones ilimitadas de las que ha gozado el santo patrón de Lliria, el Príncipe de los Arcángeles, en el transcurso del tiempo.

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